{"id":1871,"date":"2026-09-01T00:27:54","date_gmt":"2026-09-01T00:27:54","guid":{"rendered":"https:\/\/ncnotas.com\/notas\/?p=1871"},"modified":"2026-09-21T16:16:26","modified_gmt":"2026-09-21T16:16:26","slug":"si-pagas-apareces","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/ncnotas.com\/notas\/si-pagas-apareces\/","title":{"rendered":"Comprar una nota"},"content":{"rendered":"<div class='booster-block booster-read-block'>\n                <div class=\"twp-read-time time-tx\">\n                \t<i class=\"booster-icon twp-clock\"><\/i> <span>Tiempo de lectura:<\/span>12 Minutos                <\/div>\n\n            <\/div>\n<h3 class=\"wp-block-heading\">Cuando la nota se convierte en producto: la prensa en la era del \u201csi pag\u00e1s, aparec\u00e9s\u201d.<\/h3>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hay una revista que casi no necesita presentaci\u00f3n. Es de esas publicaciones que uno reconoce enseguida, aunque no la lea todos los d\u00edas. Durante a\u00f1os construy\u00f3 una imagen alrededor de empresarios, fortunas, rankings, negocios, emprendedores que \u201cllegaron\u201d y otros que est\u00e1n intentando llegar. Basta ver una portada para entender qu\u00e9 representa. Todos sabemos cu\u00e1l es, pero prefiero no nombrarla. En realidad, tampoco hace falta.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hace unos d\u00edas decid\u00ed escribirles. Les cont\u00e9, de la manera m\u00e1s sencilla posible, sobre un proyecto digital que naci\u00f3 desde cero, desarrollado pr\u00e1cticamente por una sola persona, que fue creciendo, incorporando funciones y que hoy incluso despert\u00f3 inter\u00e9s de potenciales compradores. No les propuse contratar publicidad ni aparecer en un banner. Simplemente les pregunt\u00e9 si la historia pod\u00eda resultarles interesante para una nota.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La respuesta lleg\u00f3 al d\u00eda siguiente. Fue breve, correcta y muy clara: hab\u00eda una posibilidad de publicar y el valor rondaba los 4.000 d\u00f3lares con el impuesto incluido. Si pagaba, hab\u00eda nota. Si no pagaba, no.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Lo curioso fue que no me lo presentaron como publicidad. Segu\u00eda siendo, formalmente, una nota. Y ah\u00ed fue donde me qued\u00e9 pensando en cu\u00e1nto cambi\u00f3 todo. Porque esa frontera que durante d\u00e9cadas separ\u00f3 con cierta claridad la publicidad del contenido editorial hoy se volvi\u00f3 tan fina que, en algunos casos, casi cuesta verla.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">No escribo esto desde el enojo. Los medios son empresas y necesitan ingresos. Tampoco creo que exista nada necesariamente incorrecto en vender contenido patrocinado si est\u00e1 identificado como tal. Lo que me llam\u00f3 la atenci\u00f3n fue otra cosa: darme cuenta de que aquello que alguna vez interpretamos como una se\u00f1al de que alguien hab\u00eda encontrado una historia interesante puede haberse transformado, sencillamente, en otro producto dentro de una lista de precios.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">Cuando los medios ven\u00edan a buscar la historia<\/h3>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La comparaci\u00f3n me llev\u00f3 varios a\u00f1os atr\u00e1s. Entre 2007 y 2008, junto con la madre de mi hija, comenzamos una empresa de catering y reposter\u00eda. En aquel momento, los cupcakes todav\u00eda eran una novedad bastante grande en Uruguay. Hoy parece dif\u00edcil imaginarlo porque est\u00e1n en todas partes, pero por entonces mucha gente ni siquiera sab\u00eda bien qu\u00e9 eran.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Yo hab\u00eda hecho la p\u00e1gina web del negocio y recuerdo perfectamente lo que ocurri\u00f3. Las fotograf\u00edas, los colores y aquellos cupcakes llamaban la atenci\u00f3n porque eran distintos de lo que se ve\u00eda habitualmente. No ten\u00edamos un departamento de prensa, una agencia de relaciones p\u00fablicas ni un presupuesto destinado a conseguir publicaciones. Los medios nos encontraron.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Un diario importante nos dedic\u00f3 dos p\u00e1ginas en una secci\u00f3n empresarial para contar la llegada de los cupcakes a Uruguay. Otros tambi\u00e9n se acercaron. Preguntaban, entrevistaban y trataban de entender qu\u00e9 era aquello que est\u00e1bamos haciendo. Hab\u00eda una sensaci\u00f3n muy diferente: una historia llamaba la atenci\u00f3n y el periodista quer\u00eda contarla.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por supuesto, tampoco quiero construir un pasado perfecto que nunca existi\u00f3. Los medios siempre tuvieron anunciantes, intereses comerciales y relaciones con empresas. La publicidad sostuvo al periodismo durante d\u00e9cadas y las tensiones entre lo editorial y lo comercial no nacieron ayer. Pero hab\u00eda una separaci\u00f3n mucho m\u00e1s reconocible. El aviso era un aviso. La nota, al menos en teor\u00eda, ten\u00eda que ganarse su lugar por otra raz\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hoy, cuando consulto por proyectos propios o por clientes, la respuesta suele llegar de otra manera. Un correo amable, un PDF, un media kit, formatos disponibles y precios. En algunos casos se puede elegir extensi\u00f3n, publicaci\u00f3n web, difusi\u00f3n en redes y otros extras, casi como quien selecciona opciones dentro de un carrito de compras.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">No ocurri\u00f3 de un d\u00eda para otro, pero tampoco hizo falta un siglo para que cambiara. En menos de veinte a\u00f1os pasamos de esperar que un medio descubriera una historia a preguntarle cu\u00e1nto cuesta que decida contarla.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">Cuando la historia ya llega preparada<\/h3>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hay otra parte de este modelo que me resulta todav\u00eda m\u00e1s interesante. Antes imagin\u00e1bamos al periodista investigando, entrevistando, contrastando datos y buscando la mejor manera de contar una historia. Esa forma de trabajar todav\u00eda existe y sigue habiendo much\u00edsimo periodismo que funciona exactamente as\u00ed. Pero tambi\u00e9n creci\u00f3 otro tipo de contenido, especialmente en \u00e1reas como negocios, emprendimientos, estilo de vida, productos o empresas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En ese modelo, quien paga muchas veces entrega gran parte del material ya preparado. La historia, las cifras, las fotograf\u00edas, la biograf\u00eda, los datos de la empresa e incluso el enfoque general pueden llegar directamente desde el departamento de Marketing, una agencia o el propio due\u00f1o del negocio. En algunos casos, el texto tambi\u00e9n llega casi terminado y el medio simplemente lo adapta, lo revisa y lo publica.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Desde el punto de vista comercial tiene l\u00f3gica. Producir contenido cuesta dinero, las redacciones se redujeron, las audiencias se fragmentaron y la publicidad digital tradicional perdi\u00f3 buena parte de la rentabilidad que alguna vez tuvo. El contenido patrocinado apareci\u00f3 como una manera de financiar espacios que de otro modo quiz\u00e1 ni siquiera existir\u00edan.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero el cambio no deja de ser profundo, porque el lector contin\u00faa viendo el nombre del medio arriba. Y ese nombre todav\u00eda transmite una idea de validaci\u00f3n. Cuando una persona aparece en una publicaci\u00f3n prestigiosa, sigue existiendo una reacci\u00f3n casi autom\u00e1tica: si le hicieron una nota, debe ser porque hay algo importante detr\u00e1s.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Lo que muchas veces no vemos es que la pregunta inicial pudo no haber sido \u201cesta historia merece ser contada?\u201d, sino \u201cqu\u00e9 presupuesto tiene para aparecer?\u201d. Para m\u00ed, ah\u00ed est\u00e1 una de las transformaciones m\u00e1s interesantes. La apariencia de prestigio permanece, pero el mecanismo para obtenerlo cambi\u00f3.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">El prestigio sigue teniendo valor, aunque sepamos c\u00f3mo se consigue<\/h3>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Tal vez por eso estas publicaciones siguen teniendo un peso comercial importante. Una empresa puede colocar publicidad en miles de sitios y conseguir millones de impresiones, pero decir \u201caparecimos en tal revista\u201d tiene otro efecto. Esa nota puede compartirse con inversores, clientes, socios o potenciales compradores. Puede usarse en LinkedIn, en una presentaci\u00f3n comercial o incluso como argumento de reputaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La publicaci\u00f3n termina funcionando como una especie de certificado social. Y aunque sepamos que pudo haber sido pagada, ese efecto no desaparece completamente. Ese es, en buena medida, el producto que se vende.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">No son solamente visitas. Es prestigio prestado. La posibilidad de asociar un nombre propio con una marca editorial que lleva d\u00e9cadas construyendo autoridad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Visto de esa manera, los casi 4.000 d\u00f3lares empiezan a entenderse mejor. No necesariamente se est\u00e1 pagando por la cantidad de lectores que har\u00e1n clic en la nota. Tambi\u00e9n se paga por poder decir que se estuvo ah\u00ed.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La pregunta entonces cambia. Ya no es solamente cu\u00e1nto alcance tiene el medio, sino cu\u00e1nto vale ese sello para quien lo compra.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">Los seguidores ya no cuentan toda la historia<\/h3>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Cuando ped\u00ed informaci\u00f3n comercial, esperaba encontrar cifras enormes. Imaginaba audiencias de cientos de miles de personas para justificar una inversi\u00f3n de ese tama\u00f1o. Los n\u00fameros eran bastante m\u00e1s modestos de lo que esperaba y una parte importante de la propuesta descansaba en la presencia en redes sociales.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ah\u00ed aparece otro cambio de estos a\u00f1os. Durante mucho tiempo aprendimos a mirar los seguidores como si fueran personas sentadas frente a una pantalla esperando cada nueva publicaci\u00f3n. Una cuenta ten\u00eda 30.000 seguidores y uno imaginaba que una parte importante de esos 30.000 ver\u00eda lo que se publicara. Hoy sabemos que no funciona de esa manera.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las plataformas deciden qu\u00e9 mostrar, a qui\u00e9n y durante cu\u00e1nto tiempo. Hay cuentas con decenas de miles de seguidores que publican algo y obtienen una cantidad sorprendentemente peque\u00f1a de interacciones. No necesariamente porque el contenido sea malo ni porque los seguidores sean falsos. Simplemente porque el alcance org\u00e1nico ya no guarda una relaci\u00f3n directa con el n\u00famero que aparece en el perfil.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Una publicaci\u00f3n puede ser vista por bastante gente y recibir pocos \u201cme gusta\u201d, del mismo modo que puede alcanzar apenas una fracci\u00f3n de la audiencia potencial. Por eso, cuando alguien vende visibilidad bas\u00e1ndose principalmente en seguidores, la cifra necesita bastante contexto.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Un n\u00famero grande impresiona, pero no necesariamente convierte. Y para cualquier empresa, especialmente una peque\u00f1a, esa deber\u00eda ser una pregunta importante antes de invertir varios miles de d\u00f3lares.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">Cuatro mil d\u00f3lares pueden comprar muchas cosas<\/h3>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Fue inevitable hacer la comparaci\u00f3n. Con una cantidad cercana a 4.000 d\u00f3lares se puede desarrollar una campa\u00f1a bastante seria en Google, Meta o LinkedIn. Se pueden probar p\u00fablicos distintos, cambiar anuncios, medir clics, calcular cu\u00e1nto cuesta conseguir un contacto y detener lo que no funciona. Tambi\u00e9n se puede repartir el presupuesto durante varias semanas o incluso meses, dependiendo del mercado y del objetivo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Una nota tiene otra l\u00f3gica. Se publica, circula, puede posicionarse en buscadores y queda online mientras el medio decida mantenerla. Su valor es mucho menos directo y bastante m\u00e1s dif\u00edcil de medir.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">No estoy diciendo que no funcione. Para una empresa que necesita mostrar legitimidad ante inversores, mejorar su imagen corporativa o entrar en determinados c\u00edrculos, aparecer en una publicaci\u00f3n reconocida puede tener mucho valor. Pero para un emprendimiento que necesita ventas, registros o clientes, la cuenta puede ser completamente diferente.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Cada negocio tendr\u00eda que preguntarse qu\u00e9 est\u00e1 comprando realmente. Puede estar buscando audiencia, ventas, autoridad, reputaci\u00f3n, un enlace o simplemente la posibilidad de colocar el logo de ese medio en una presentaci\u00f3n. El problema aparece cuando se compra una cosa creyendo que se est\u00e1 comprando otra.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">Lo que se perdi\u00f3 no fue solamente gratuidad<\/h3>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Creo que lo que m\u00e1s extra\u00f1o de aquel modelo anterior no es que las notas fueran gratuitas. Es la sensaci\u00f3n de descubrimiento.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Cuando un periodista encontraba algo extra\u00f1o, novedoso o interesante y decid\u00eda contarlo, exist\u00eda una validaci\u00f3n impl\u00edcita. Alguien hab\u00eda considerado que aquello merec\u00eda espacio. Hoy ese filtro contin\u00faa existiendo en muchas \u00e1reas del periodismo, por supuesto. Ser\u00eda absurdo afirmar que toda nota es pagada o que los medios ya no descubren historias.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero en algunos sectores la puerta comercial se volvi\u00f3 tan importante que termina alterando nuestra manera de interpretar lo que vemos publicado. Una startup puede aparecer porque acaba de desarrollar una tecnolog\u00eda extraordinaria. Otra puede aparecer porque pag\u00f3 un paquete. Desde afuera, ambas notas pueden verse casi iguales.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y eso debilita una de las cosas m\u00e1s valiosas que ten\u00eda un medio: su capacidad de funcionar como filtro. Si todo puede comprarse, aparecer deja de significar exactamente lo mismo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Tampoco tiene sentido romantizar demasiado el pasado. El poder econ\u00f3mico siempre influy\u00f3 en los medios. Grandes anunciantes tuvieron relaciones privilegiadas durante d\u00e9cadas. Existieron suplementos comerciales, publirreportajes y entrevistas demasiado amables mucho antes de Internet. Las empresas siempre buscaron aparecer y los periodistas siempre recibieron comunicados de prensa.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Lo que cambi\u00f3 es que el mecanismo se volvi\u00f3 mucho m\u00e1s visible y accesible. Hoy una peque\u00f1a empresa puede escribir a un medio prestigioso y recibir un precio para publicar contenido. Visto desde otro \u00e1ngulo, incluso democratiza algo que antes pod\u00eda estar reservado a grandes corporaciones con agencias de prensa y buenos contactos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ya no hace falta conocer a nadie. Hace falta presupuesto.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El problema es que tambi\u00e9n democratiza la apariencia de relevancia. Y ah\u00ed el lector necesita aprender a mirar de otra manera.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">Entonces&#8230; est\u00e1 mal pagar una nota?<\/h3>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">No necesariamente. Depende de c\u00f3mo se presente y de qu\u00e9 espere conseguir quien paga.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Si un medio identifica el contenido como patrocinado y una empresa decide que ese espacio le sirve para comunicar su historia, no veo por qu\u00e9 tendr\u00eda que existir un juicio moral autom\u00e1tico. Es Marketing. Puede ser bueno o malo. Puede dar resultado o no.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Lo que me parece importante es no confundirlo con otra cosa. Una nota que surge de una decisi\u00f3n editorial independiente y una nota que existe porque alguien pag\u00f3 por publicarla no tienen exactamente el mismo significado, aunque aparezcan dentro del mismo sitio.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Para el lector, esa diferencia importa. Para la empresa que despu\u00e9s utiliza la publicaci\u00f3n como prueba de reconocimiento, tambi\u00e9n deber\u00eda importar.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">Yo decid\u00ed no pagar<\/h3>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Despu\u00e9s de mirar la propuesta, los n\u00fameros y lo que realmente estaba comprando, decid\u00ed que no ten\u00eda sentido para m\u00ed. No porque considere que mi proyecto no merezca una historia, ni porque crea que el medio no tenga valor. Simplemente porque, con ese presupuesto, prefiero otras formas de construir presencia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Puedo llegar directamente a personas interesadas. Puedo medir. Puedo probar campa\u00f1as diferentes y corregir sobre la marcha. Puedo equivocarme con una parte peque\u00f1a del presupuesto en lugar de descubrir, despu\u00e9s de gastar varios miles de d\u00f3lares, que aquello no gener\u00f3 absolutamente nada.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Entiendo perfectamente a quien toma la decisi\u00f3n contraria. Hay negocios para los que aparecer en determinada publicaci\u00f3n puede abrir puertas que una campa\u00f1a de anuncios nunca abrir\u00e1. Eso forma parte de la estrategia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero yo necesitaba saber que una nota exist\u00eda porque alguien consideraba interesante contar la historia, no porque hubiera realizado una transferencia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Quiz\u00e1 sea una visi\u00f3n algo antigua. Puede ser. Pero todav\u00eda me gusta esa diferencia.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">La pr\u00f3xima vez que lea una historia empresarial, probablemente la mire distinto<\/h3>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Todo esto me dej\u00f3 pensando en la cantidad de notas que consumimos sin preguntarnos demasiado c\u00f3mo llegaron hasta ah\u00ed. Vemos al fundador sonriente, una fotograf\u00eda cuidada, una historia de esfuerzo, cifras de crecimiento, frases sobre innovaci\u00f3n y un futuro prometedor. Terminamos de leer y sentimos que acabamos de conocer una empresa que alguien consider\u00f3 especialmente relevante.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Tal vez fue as\u00ed.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">O quiz\u00e1 alguien compr\u00f3 un paquete comercial el mes anterior.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Eso no significa que la empresa sea mala, que la historia sea falsa ni que no merezca atenci\u00f3n. Simplemente significa que necesitamos distinguir entre aparecer porque alguien decidi\u00f3 contarnos y aparecer porque contratamos el espacio.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Son dos cosas diferentes. Y cuanto m\u00e1s borrosa se vuelve esa frontera, m\u00e1s importante resulta que el lector pueda reconocerla.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">El verdadero reconocimiento sigue ocurriendo fuera de las p\u00e1ginas<\/h3>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Despu\u00e9s de darle varias vueltas al asunto, termin\u00e9 llegando a una conclusi\u00f3n bastante sencilla. Una nota puede ayudar. Un logo conocido puede generar confianza. Un medio prestigioso puede abrir puertas. Pero nada de eso transforma un proyecto malo en uno bueno.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Se puede pagar una publicaci\u00f3n, pero no se puede comprar que una persona vuelva ma\u00f1ana porque el producto realmente le sirvi\u00f3. No se puede comprar una recomendaci\u00f3n espont\u00e1nea durante a\u00f1os ni que un usuario elija una plataforma porque de verdad le resulta \u00fatil. Tampoco se puede comprar indefinidamente la confianza.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Eso se construye de otra manera, con tiempo, trabajo, clientes, errores, mejoras y personas que deciden quedarse cuando nadie les est\u00e1 pagando para hacerlo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hace casi veinte a\u00f1os, con aquella empresa de cupcakes, alguien vio algo diferente y decidi\u00f3 contarlo. La nota lleg\u00f3 despu\u00e9s de la historia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hoy, en algunos casos, primero llega la tarifa y despu\u00e9s empieza a construirse la nota.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Tal vez esa sea la mejor manera de resumir el cambio. No necesariamente es mejor ni peor en todos los casos, pero es diferente. Y conviene saberlo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Porque la pr\u00f3xima vez que veamos la historia de un emprendedor, una startup prometedora o una empresa \u201cque est\u00e1 revolucionando su sector\u201d en una revista prestigiosa, tal vez valga la pena hacernos una pregunta bastante sencilla: \u00bfalguien encontr\u00f3 esta historia y decidi\u00f3 contarla, o alguien compr\u00f3 el espacio para que fuera contada?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Yo ya s\u00e9 que ambas posibilidades existen.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por eso, si alg\u00fan d\u00eda ven una nota sobre m\u00ed en aquella revista de los patrimonios, los rankings y las listas, pueden preguntarme tranquilamente c\u00f3mo llegu\u00e9 hasta ah\u00ed.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por ahora, al menos, no fue con una transferencia de casi 4.000 d\u00f3lares.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y prefiero que siga siendo as\u00ed.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cuando la nota se convierte en producto: la prensa en la era del \u201csi pag\u00e1s, aparec\u00e9s\u201d. 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